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Qué son las muletillas al hablar y cómo eliminarlas paso a paso

30 de julio de 2026 · 4 min de lectura · Comunicaré

Qué son las muletillas al hablar y cómo eliminarlas paso a paso

¿Alguna vez te has escuchado en un audio o video y contado cuántas veces dijiste "este", "o sea", “ehhhh”, o "mmm"? No estás solo. Prácticamente todas las personas usamos muletillas al hablar, y en la mayoría de los casos ni siquiera nos damos cuenta.

El problema no es usarlas de vez en cuando, eso es parte natural del habla, pero cuando se repiten tanto… empiezan a robarle protagonismo a tu mensaje. En este artículo te explicamos qué son exactamente, por qué aparecen y, lo más importante, cómo reducirlas con técnicas simples que puedes empezar a practicar hoy mismo.

¿Qué es una muletilla?

Una muletilla (también llamada palabra de relleno o filler word en inglés) es una palabra, sonido o frase que repetimos de forma automática e involuntaria mientras hablamos, generalmente para "rellenar" los espacios en los que todavía no sabemos qué decir. Sonidos como "eh" o "mmm", palabras como "bueno", "vale" o "tipo", y frases como "o sea" o "¿me explico?" son ejemplos típicos.

Además, las muletillas varían mucho según la región: no se usan las mismas en Lima que en Buenos Aires, Ciudad de México o Madrid, aunque la función que cumplen es siempre la misma: ganar tiempo para pensar mientras seguimos hablando.

¿Por qué usamos muletillas?

Las muletillas suelen aparecer en momentos muy específicos del discurso: al iniciar una idea, al cerrarla, o al hacer una transición entre un tema y otro. Aparecen sobre todo cuando:

  • Estamos nerviosos. La ansiedad al hablar en público hace que el cerebro busque llenar cualquier silencio, aunque sea con un sonido sin contenido.
  • Perdemos el hilo de una idea y necesitamos unos segundos extra para reorganizar el pensamiento.
  • No queremos ceder la palabra, así que en lugar de callar, llenamos el espacio con un sonido o palabra de relleno mientras seguimos pensando.
  • Es un hábito adquirido, muchas veces sin que la persona lo perciba, hasta el punto en que puede tomar años identificarlo y corregirlo del todo.

Un exceso de muletillas puede transmitir inseguridad, falta de preparación o poca fluidez, incluso cuando la persona domina perfectamente el tema del que está hablando. Esto es especialmente relevante en entrevistas de trabajo, presentaciones profesionales o reuniones importantes, donde la forma en que comunicas puede pesar tanto como el contenido mismo.

Cómo eliminar las muletillas: 6 estrategias que funcionan

1. Identifica cuáles son tus muletillas

No puedes corregir lo que no reconoces. Grábate hablando en distintas situaciones, por ejemplo, una llamada, una presentación, una conversación casual; y escúchate con atención. Si te cuesta identificarlas tú mismo, pide a alguien de confianza que te avise cada vez que las use.

2. Practica la "pausa poderosa"

En lugar de llenar el silencio con un sonido, entrena tu mente para tolerar uno o dos segundos de silencio antes de continuar. Contrario a lo que muchos piensan, esa pausa no hace que la audiencia pierda el interés; de hecho, le da tiempo al oyente para procesar lo que acabas de decir, ya que casi siempre procesamos información más lento de lo que hablamos.

3. Habla más despacio

Bajar el ritmo le da a tu cerebro más margen para encontrar la palabra correcta antes de que la necesites, reduciendo la tentación de recurrir a una muletilla mientras piensas.

4. Prepárate y ensaya

Es mucho más difícil usar muletillas cuando repites algo que ya preparaste, como una canción o un poema. Lo mismo ocurre con una presentación bien ensayada: mientras más domines lo que vas a decir, menos espacio dejas para el relleno automático. Presta especial atención a las etapas más riesgosas de una presentación, como la introducción, las conclusiones o los temas más complejos.

5. Amplía tu vocabulario

Usar muletillas suele ser también una forma de “escapar” cuando no encontramos la palabra exacta. Incorporar vocabulario nuevo a tu forma de hablar te da más opciones para conectar ideas sin depender siempre de las mismas frases de relleno.

No busques eliminarlas al 100%

Un punto importante: no se trata de erradicar las muletillas por completo. Usadas con moderación, le dan naturalidad y cercanía a tu forma de hablar. El objetivo no es sonar como un robot sin ninguna palabra de relleno, sino evitar que se conviertan en el centro de atención de tu discurso. Además, este es un proceso gradual, quienes lo han trabajado durante años coinciden en que la conciencia constante, más que la perfección inmediata, es lo que realmente genera el cambio.

Practica con retroalimentación en tiempo real

Reconocer tus muletillas es el primer paso, pero corregirlas requiere práctica constante y, sobre todo, feedback objetivo. Es difícil confiar solo en tu propia percepción, porque como hemos visto, muchas veces ni siquiera notamos cuándo las estamos usando.

Con Comunicaré puedes practicar ejercicios específicos de eliminación de muletillas: la app detecta automáticamente cuántas usas, cuáles son tus palabras de relleno más frecuentes y te da retroalimentación después de cada práctica, para que puedas medir tu progreso real en el tiempo. Y lo mejor: puedes empezar a usarlo totalmente gratis.

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